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Emociones al saltar de un paracaidas

By | 25 marzo, 2019

Emociones al saltar de un paracaidas

Libera tu mente y cuerpo para arrancar el año con nuevos aires, la caída libre lo hace por ti! Te preguntas por qué? Si en ocasiones te has preguntado cómo olvidarte de la rutina y dejar a un lado tus actividades de todos los días, prueba un salto en paracaídas.

Si eres de los que se avientan a probar nuevas experiencias, esta es una actividad para ti. Te dejo una breve lista de emociones y actitudes por las cuales atravesarás de inicio a fin:

1. Ansiedad vial: Regularmente los centros de paracaidismo se encuentran fuera de la Ciudad. Estas tan ansios@ por llegar y sabes que estás a punto de lanzarte en caída libre desde 9 mil o 13 mil pies. Es natural que los nervios te invadan, súbele a la radio y canta con emoción lo que vayas escuchando.

2. Actitud al estilo “El Descriptiv@”: empiezas a imaginarte como será todo, describes perfectamente a tu(s) acompañantes cómo será tu salto, compartes los detalles que te explicaron al momento de comprar tu experiencia. Hablas, hablas y hablas, todo para evitar pensar en la sensación de vacío que se acerca.

3. Te cuestionas: Ya estás a 10 minutos de llegar al punto de despegue y empiezas a dudar si deberías hacerlo. En realidad te entra una confusión porque mientras dudas, al mismo tiempo te confirmas que debes saltar y liberarte, ya no hay vuelta atrás porque llegaste a tu destino.

4. Seguridad: Te acercas a los instructores para investigar cómo inicia todo y con quién debes dirigirte. Te preguntan si “ya estás list@” y confirmas de manera segura y confiada. Comienzan a darte las indicaciones y pareciera que un salto en paracaídas fuera tu actividad de todos los fines de semana. Una emoción y seguridad absoluta te invade!

5. Miedo por desconocimiento: Estas atento a tu entrenamiento, te entregan tu equipo e inicias a conocer las herramientas que te acompañarán en tu salto. Miras a tu alrededor y decenas de futuros paracaidistas te rodean. Encuentras en cada rostro la misma mirada de miedo o temor por desconocimiento. Equipo? Liberar seguro? Mochila? Tándem? Instructor? Dejarte ir? Qué es todo esto!!!?

6. Resignación: Ya estás list@, equipo instalado, indicaciones recibidas, porras de tus amigos repartidas, no hay segunda puerta por donde salir, es momento de saltar. TIP: no te preocupes, lo que viene será increíble!

7. Desorientación: Escuchaste a lo lejos tu nombre, una voz que indica que es tu turno para abordar la avioneta que te elevará a los cielos. Te levantas decidido y seguro de que estás listo sin embargo por alguna razón no sabes muy bien por dónde llegar a la aeronave. Confirmas con tu voz interior que te llamaron pero, por dónde sigo? Una mano a lo lejos te dice… por aquí!

8. Nervios de felicidad: caminas súper emocionad@, feliz, te sientes orgullos@ por el valor y carácter firme que has demostrado. Te sientes algo tenso pero tu mism@ te animas a seguir, abordas la avioneta y descubres que los nervios te invaden.

9. Vacío en el estómago: la avioneta despega, quizás el plan de vuelo indica 5 o 10 minutos de vuelo pero en tu estómago ya han pasado 20 minutos. Te preguntas a qué hora dejará de elevarse la aeronave y en qué momento el instructor que te acompaña te indicará, “por favor tus piernas fuera de la avioneta e inclínate hacia abajo. Qué!!! Debo por mis propios medios exponerme a una caída al vacío de 13,000 pies? Esa fue mi situación y confieso que fue increíble!

10. Libertad: Es momento de gritar, liberarte y dejar salir todo tipo de emociones que se han acumulado a lo largo de tu vida. La caída es corta sin embargo la presión del aire y un buen instructor te harán vivir la mejor experiencia en el aire. Grita todo lo que puedas y al aterrizar festeja la hazaña que lo vale!

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