Cosas que hacen al hombre mucho m√°s viril. 35 mujeres se confiesan

Es una tarea ardua definir la virilidad sorteando los lugares comunes y huyendo de convenciones machistas.¬†En la RAE no se complican¬†la vida: ‚ÄúPerteneciente o relativo al var√≥n‚ÄĚ. La pregunta que surge es inevitable: ¬ŅQu√© es lo que pertenece al var√≥n? ¬ŅEs siempre lo mismo? Mar√≠a Jos√© Rociles Rubio, profesora en la facultad de Ciencias Pol√≠ticas y Sociolog√≠a de la Universidad Complutense, planteaba otra pregunta mucho m√°s clarividente en su trabajo¬†El estudio sobre las masculinidades. Panor√°mica general: ‚Äú¬ŅQu√© tiene que ver el griego de la isla de Kalymnos, que reh√ļsa tomar precauciones para bucear en aguas profundas en busca de alimento, porque con el desprecio de la muerte demuestra su masculinidad, con el var√≥n semai, de Malasia, que considera que lo mejor que puede hacer, ante un peligro, es huir?‚ÄĚ.

El¬†soci√≥logo estadounidense Michal Kimmel¬†le da una respuesta: “La virilidad no es est√°tica ni atemporal, es hist√≥rica; no es la manifestaci√≥n de una esencia interior, es construida socialmente; no sube a la conciencia desde nuestros componentes biol√≥gicos; es creada en la cultura. La virilidad significa cosas diferentes en diferentes √©pocas para diferentes personas”.

Hay una er√≥tica muy com√ļn entre las mujeres que no tiene por qu√© ser machista, porque se circunscribe al √°mbito de la cama, no al d√≠a a d√≠a. Y es el sentirse dominadas. Que el hombre sea m√°s fuerte, que dirija las posturas, que lleve las riendas

MARISA D√ćAZ, PSIC√ďLOGA Y SEX√ďLOGA

Pero no hay mejor indicador para delimitar qu√© es viril y qu√© no lo es que preguntar a las mujeres: en un plano sexual, para ellas, este concepto suele ser positivo. ‚ÄúTenemos un radar para captar la virilidad, porque es algo que nos excita‚ÄĚ, dice Amanda Rovira, una funcionaria de 46 a√Īos, y enseguida matiza: ‚ÄúOjo. Estoy hablando desde un plano er√≥tico, de juego. El exceso de virilidad en otros campos no nos gusta tanto‚ÄĚ.

El doctor en Psicolog√≠a Andr√©s Arriaga considera que s√≠ existe un concepto de virilidad muy b√°sico y primigenio, desde la aparici√≥n del homo sapiens hace cientos de miles de a√Īos. Y lo ubica en una zona espec√≠fica del cerebro: ‚ÄúLa sensaci√≥n de seguridad, la protecci√≥n,¬†el macho¬†que lleva la comida a casa, que lleva el calor al hogar‚Ķ son impulsos localizados en el mesenc√©falo, que es la parte m√°s pegada a la especie humana, a lo antropol√≥gico. Son deseos extremadamente antiguos y muy poco sofisticados que, afortunadamente, han cambiado, porque se alojan en la parte m√°s interna del cerebro y ahora nuestra corteza cerebral se ha expandido y es m√°s sofisticada, las conexiones neuronales son mucho m√°s intrincadas y se minimizan esos deseos, hasta el punto de que a d√≠a de hoy incluso hay mujeres a las que les gustan los hombres afeminados”.

“La verdadera virilidad significa una voluntad fuerte guiada por una conciencia delicada, dijo el escritor brit√°nico Aldous Huxley

Y continua el doctor en Psicolog√≠a: “La resoluci√≥n de conflictos, las motivaciones, est√°n en nuestra parte externa del cerebro, la m√°s desarrollada. Por eso la mujer de hoy, que ya no necesita que la protejan, busca en muchos casos que un hombre le active esa parte del cerebro y valora y le excita la inteligencia, la bondad, la tolerancia‚Ķ Eso no quita que una mujer pueda apelar tambi√©n a instintos m√°s b√°sicos y menos intelectuales, y que lo que le haga liberar estr√≥genos sea un hombre cambiando una rueda. Es compatible con ser feminista, porque hablamos de un plano puramente sexual‚ÄĚ.

La sex√≥loga y psic√≥loga Marisa D√≠az apoya esta tesis: ‚ÄúUna mujer ve la virilidad como componente er√≥tico, no como actitud vital. Y hay que tener muy claro que la sexualidad de una mujer no depende del otro, sino de una misma. Si no conoce su cuerpo, no sabe c√≥mo sentir placer, da igual a qui√©n tenga delante. Una vez superado esto, obviamente hay atributos de la otra parte que generan estr√≥genos. Hay una er√≥tica muy com√ļn entre las mujeres que no tiene por qu√© ser machista, porque se circunscribe al √°mbito de la cama, no al d√≠a a d√≠a. Y es el sentirse dominadas. Que el hombre sea m√°s fuerte, que dirija las posturas, que lleve las riendas. A muchas les gusta que les digan palabras guarras en la cama, y eso no significa que luego les guste que las insulten o las piropeen por la calle. Una cosa son los juegos, la imaginaci√≥n, la fantas√≠a en el terreno sexual, que no tienen nada que ver con todo lo dem√°s. Ah√≠ entrar√≠a la virilidad como componente sexual, aunque ojo, no es el √ļnico‚ÄĚ.

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